¿Cómo protegerse de la computación cuántica?

Algunos piensan, erróneamente, que la tecnología de la computación cuántica aplicada a la informática todavía no es relevante. Pese a que todavía hay mucho que mejorar respecto al uso práctico de las computadoras cuánticas que, entre otros retos, requieren temperaturas de cero absoluto (-273.15 8 °C), ya hay plataformas en la nube como Microsoft, AWS, Google e IBM que ofrecen a sus clientes un servicio de procesamiento cuántico.

El procesador cuántico D-Wave de Google trabaja 3,600 veces más rápido que una supercomputadora y 100 millones de veces más rápido que una laptop común, todo esto con un consumo energético mínimo en comparación con los procesadores de silicio.

Un procesador de silicio funciona utilizando el 1 o el 0, conocidos como bits; la computación cuántica funciona con base en qubits y permite cuatro estados: 00, 01, 10, 11. Esto la hace exponencialmente superior a una computadora de silicio. Hasta la fecha sólo se conocen computadoras de 5-20 qubits, ya que es sumamente difícil hacer que las filas de iones, de donde se miden los estados, se comporten de forma ordenada.

El punto de inflexión, de cuándo la computación cuántica se transforme en una verdadera amenaza a nuestras comunicaciones será en el momento que alcance potencias de 50-100 qubits. Algunos estiman que este punto llegará en menos de una década.

Si consideramos que las técnicas más comunes de cifrados que protegen nuestra navegación SSL/TLS por Internet le apuestan a la dificultad de calcular números primos de números grandes, el potencial del procesamiento cuántico es alarmante.

CertSuperior y su aliado de DigiCert, la Autoridad Certificadora más grande del mundo y líder en el mercado de certificados SSL/TLS, ya están trabajando en cifrados pos-cuánticos. Para quienes buscan protección sin riesgos, la opción es CertSuperior y DigiCert.

DigiCert trabaja constantemente en nuevas tecnologías de cifrado, siendo participe en la iniciativa del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés), que busca un nuevo algoritmo a prueba de procesamiento pos-cuántico.

Una de las ventajas que tienen los certificados DigiCert es que durante la vida del certificado se pueden modificar los algoritmos de cifrado que se usan sin tener que revocar o reinstalar los certificados digitales. Esto protege a nuestros clientes para enfrentar la nueva realidad pos-cuántica.